En el primero de los relatos, Pobre, las peripecias de un mendigo, que vende décimos y a quien le toca la Lotería de Navidad. En Paralítico, Don Anselmo, un anciano, decide comprarse un cochecito de inválido como su amigo Lucas que acaba de estrenar una nueva silla de ruedas a motor y con la que se mueve a toda velocidad. Y en el último de los cuentos, Muerto, un doctor acude a visitar a un sacerdote que está muy enfermo y que se ha trasladado desde Zaragoza para practicar ejercicios espirituales en un modesto convento. Los frailes no pueden permitirse un muerto... así que no tienen más remedio que trasladarlo.
Son relatos escritos en los años cincuenta y, como en sus guiones,muestran su habilidad para reflejar la vida de las personas sencillas, envueltos siempre por su característico tono de humor surrealista e irónico. Encontramos aquí también esos guiños inesperados, ese ingenio y lúcido pesimismo que tanto han definido la mirada de Azcona. El segundo de los cuentos sirvió como base para el guión de la película de Marco Ferreri El cochecito.
Coordina Bernardo Sánchez
Foro Santos Ochoa
30 de mayo
19:30 h.

