Las televisiones del Café Clásico toman una nueva utilidad. Durante todo el día se irán sucediendo imágenes de monumentos, gentes, calles de la capital riojana.
La peculiaridad de estas imágenes es que son fotografías antiguas. Siempre es curioso observar todos esos cambios que una ciudad como Logroño tiene en su fisionomía.
Este local ofrece la oportunidad, siempre y cuando no haya eventos televisivos de diversa índole, de tomar algo y a la vez observar cómo nuestras calles han cambiado.

